
SEXTA CINTA: DONDE SE EXPLICA CÓMO RECIENTEMENTE KAS PARECE HABERSE ENFRENTADO CON EL ENTERO MUNDO REIVINDICANDO EL IDELA COMUNISTA
La ruptura generacional vasca, el auge de los valores feministas
y una nueva forma de pensar a los jóvenes
Nuestro presente, nuestro futuro, el documento de KAS que
vengo comentándote y leyéndote a trozos en esta
cinta es eso: un documento de KAS. Acabo de subrayarte esa luminosa
aportación del documento a la comprensión de que
las "amas de casa" son hoy la fracción más
numerosa de la clase obrera vasca, aportación que debes
entender aún más valiosa si tienes en cuenta que
en KAS los varones son mayoría y que por ello tienen que
luchar específicamente para sacudirse su alienación
machista y penocéntrica. Pero la importancia, que insisto
en señalarte como crucial, del documento de KAS para dinamitar
y destruir prejuicios machistas, para reivindicar y asumir las
imprescindibles aportaciones del feminismo a la lucha revolucionaria
de nuestra época, no se agota ni mucho menos (con todo
lo trascendental que es) en esa afirmación de las "amas
de casa" como la fracción mas numerosa de la clase
obrera vasca. El documento de KAS está página a
página constantemente impregnado de la imprescindible perspectiva
feminista como lo está de la igualmente imprescindible
perspectiva ecologista. Te daré sólo otro ejemplo.
Crucial dentro del documento es su capítulo 4.4. RUPTURA
GENERACIONAL cuyos dos primeros párrafos te leo ahora:
"Los profundos e impactantes cambios, transformaciones
de fondo que nacen de la Gran Crisis que azota al capitalismo
mundial y que se agudiza en Hegoalde, también se expresan
y materializan mediante el corte generacional que se abre horizontal
y verticalmente en la sociedad vasca de Hegoalde.
Horizontalmente pues surca todas las instituciones, aparatos,
partidos y colectivos sociales desde los de extrema derecha
españolista y arcaica hasta las formas de acción
de la izquierda abertzale, el sector más consciente y sabedor
de las líneas tendenciales de evolución. Vertical
porque también surca a todas las clases sociales y a sus
fracciones, desde esa reducidísima pero omnipotente burguesía
acorazada hasta los sectores más golpeados y zarandeados
de las fracciones más agónicas de la clase obrera,
y muy especialmente de lo que se llama lumpen."
El documento de KAS subraya que "Es una fractura, una
quiebra generacional que abarca a todas las formas de pensamiento
y expresión de la juventud". Y, en el análisis
de la misma, el documento repasa, entre otras, "las diferencias
(globales) entre mujeres y hombres adultos y mujeres y hombres
jóvenes". Te leo lo que dice el documento:
"Nos referimos a la muy importante opresión y explotación
sexo-económica y política que sufren las mujeres
bajo el patriarcalismo. La ruptura generacional no se comprende
sin este componente estructural que la recorre y marca transversalmente.
La opresión, explotación y dominación
patriarcal impone que el sentimiento nacional vasco, según
Eiker en 1990, sea inferior en las mujeres que en los hombres....."
Y renglones más abajo, analizando los datos de inferior
participación de las mujeres vascas en política,
en huelgas, en asambleas y reuniones y en cotización sindical,
el documento de KAS afirma que:
"En esta cuestión central es igualmente apreciable
el conjunto de presiones programadas del Estado y de los regionalistas.
Las fuerzas reaccionarias y conservadoras utilizan las cadenas
y ataduras psíquicas impuestas por el patriarcalismo para
movilizar a las mujeres en su beneficio o, al menos, impedir su
conciencia emancipadora. Uno de los instrumentos más efectivos
para impedir esta participación es la llamada "doble
jornada" de trabajo, así como el cansancio y el
aislamiento que conlleva el trabajo doméstico. La efectividad
de estos instrumentos de opresión, explotación y
dominación es considerable.
Ninguna de las diferencias señaladas responde a inexistentes
factores exclusivos y diferenciadores, genéticos, del sexo-género
femenino, sino que todas ellas son explicables por la especial
educación y formación de las mujeres dentro del
patriarcalismo y para unos fines de explotación sexo-económica,
opresión político-sexual y dominación sexo-cultural
muy precisos.
Llegamos así a otro frente de trascendental importancia
en el campo de batalla de los valores y en especial considerando
la quiebra generacional. Nos referimos a la vivencia de la
sexualidad, del placer sensual y de la lujuria sea orgásmica
o no. De la misma forma que cuando criticábamos los
atentados terroristas de la patronal contra los y las trabajadoras,
denominados oficialmente "accidentes" de trabajo, reivindicábamos
una concepción global e integral, cualitativa, de la salud
humana, ahora también hacemos lo mismo con respecto a la
sexualidad. Este es uno de los definitivos e irrenunciables valores
que nos separan de la reacción alienante.
Por ejemplo, en lo referente a la libertad práctica
sexual la ruptura y el enfrentamiento de los valores sociales
es concluyente. No podía ser de otro modo. Una juventud
que se libera de la represión cristiana en su doble formato
español-catolicista y también euskaldun-fededun,
que en su grupo de edad de 24 y menos años se ha socializado
primariamente en un entorno de hundimiento del franquismo y, luego,
auge de corrientes liberadoras como el rock radical vasco, la
nueva educación sexual, la insumisión, etc, una
juventud así desarrolla una vivencia sexual específica
y escandalosa para los grupos de edad más vieja, como se
constata a diario."
El documento de KAS acumula a continuación una serie de
datos de encuesta que muestran las impresionantes diferencias
del grupo de edad más joven (ya sea el de 18 a 24 años,
ya el de 16 a 29) y el de edad más alta (ya sea el de 65
y más años o el 45 a 79 años) en lo que respecta
a si cada uno debe tener la posibilidad de disfrutar de completa
libertad sexual, a si se aprueba que una mujer quiera tener un
hijo de soltera sin mantener una relación estable con un
hombre, al apoyo al aborto por causa de penuria económica,
de crisis afectiva, de decisión de la pareja o de decisión
de la mujer, al derecho al divorcio aunque haya hijos, etc, etc.
El documento de KAS concluye al respecto que:
"Valgan estas muestras como ejemplo de la insondable sima
que separa a las generaciones más jóvenes de las
más viejas. Se mire el valor social que se mire se refleja
la ruptura generacional."
Créeme si te digo que no es la menor entre las muchas esperanzas
que alienta la lectura del documento de KAS Nuestro presente,
nuestro futuro la que se asienta en su impregnación
por la eficacia con la que el feminismo cuestiona radicalmente
el mito de la superioridad lógico-natural de lo masculino,
todos los instrumentos de poder y representación, todos
los mecanismos de representatividad y delegación, así
como sus legitimidades y, en fin, toda la división racista
y eurocéntrica.
Todo el documento de KAS está sembrado por doquiera de
hallazgos conceptuales y expresivos, de enfoques nuevos apretadamente
ajustados (como el guante de latex a la mano) a las nuevas circunstancias,
a los nuevos retos y desafíos de una realidad mundial convulsionada
por los agónicos zarpazos del capitalismo decadente. KAS
puede bien jactarse de que demuestra a la vez con su documento
su irreductible fidelidad al legado cumulativo de un pueblo que
lleva viviendo dieciocho mil (18.000) años ininterrumpidamente
en este territorio y la frescura juvenil de una mirada nueva,
de una imaginación innovadora, de una inventiva potente,
de una capacidad eficiente para "sacar chispas de las piedras",
para alumbrar nuevas síntesis de las contradicciones viejas,
para encender nuevos faros que marquen nuevos caminos en las nuevas
obscuridades de este mundo actualmente desgarrado y amenazado
por terrores y desastres planetarios.
Llevamos tú y yo contemplada en esta cinta la osadía
conceptual de KAS al afirmar (y demostrar) que la fracción
más numerosa de la clase obrera vasca está constituída
por las 650.000 mujeres que realizan el trabajo doméstico.
Pues bien, KAS duplica la osadía en su análisis
de la actual estructura de clases vasca señalando que "la
segunda fracción en importancia de la clase obrera
es la formada por las y los jóvenes de 16-29 años"
siendo sólo la tercera en número la de los obreros
industriales y la cuarta la de los obreros de la construcción.
Ese análisis de KAS afirma y justifica que "Las
y los estudiantes son clase obrera". ¿Qué
te parece?. Pero para que te enteres bien y puedas juzgar tú
directamente será mejor que te lea los párrafos
del documento Nuestro presente, nuestro futuro donde se
dice eso. Te leo:
"La segunda fracción en importancia de la
clase obrera es la formada por las y los jóvenes de
16-29 años. Cerca de 650.000 en Euskadi sur
de los que 67.000 son mujeres ya contabilizadas en el punto anterior,
Casi el 33%, 218.000, son estudiantes y las mujeres
son mayoría en su seno. Las y los estudiantes son clase
obrera porque producen valor diferido, porque se capacitan
como fuerza de trabajo social futura que almacena y guarda para
la explotación futura un valor de uso como mercancía
asalariada que, una vez explotada por el patrón, rendirá
un beneficio según la mecánica capitalista. Una
formación que les dota de un valor de cambio en el mercado
de trabajo.
Según sea ese valor de cambio tendrán más
o menos opciones de encontrar un explotador que les asalarice
materializando su valor anteriormente diferido. Los estudiantes
son sabedores de ese engranaje atroz. Saben que mientras no
encuentren un explotador que materialice su valor diferido serán
parados encubiertos. Del resto de la juventud, de los 375.000,
sólo pertenecen a la burguesía menos del 1%.
Pero lo grave para esta fracción es que las posibilidades
de materialización de su fuerza de trabajo empeoran celéricamente
como efecto de las medidas capitalistas de descargar sobre el
Pueblo Trabajador los costos de la crisis quedándose la
burguesía con sus beneficios.
La precarización del trabajo ha sido premeditadamente
potenciada por el Capital: los asalariados eventuales en Vascongadas
han pasado de 25.553 en 1981 a 42.776 en 1986 y a 127.600 en 1989.
De éstos, el 72% tenían menos de 35 años,
mientras que sólo suponían el 47% de los asalariados
menores de 35 años.
Peor que la precarización es el paro: en 1993
el 40% de la juventud activa está en paro, siendo en
Vascongadas el 62% del total del paro y más del 50% en
Navarra. Si reducimos el cómputo de edad de los 16-29 años
a los 16-24 la tasa de paro sube al 45,6%. Y en
este cómputo de edad, de 16-24 años, más
del 50% son inactivos. Es decir, están estudiando, padeciendo
el secuestro militar, ayudando en casa, etc.
Como efecto de estas condiciones juveniles más las que
atañen a la familia obrera, se produce un corte generacional
irreversible entre la fracción ahora joven y la madura.
La centralidad fabril; el saber obrero autoorganizado y expresado
en el sindicato clásico; la cotidianeidad del tiempo asalariado
y del espacio urbano industrial; la vida sexo-afectiva en ella
encuadrada; la identidad grupal y la jerarquía y dependencia
intragrupal, es decir, lo que componía el núcleo
de la falsa-conciencia-necesaria pero con potencialidades desalienadoras
y emancipadoras del obrero-masa tradicional de las décadas
de los 60 y 70, envejece y se distancia irreversiblemente de la
nueva juventud explotada en la precariedad, que forma el núcleo
del nuevo obrero-social."
Te ruego muy encarecidamente que pares aquí la cinta y
vuelvas a escuchar muy atentamente y varias veces el último
párrafo de los que acabo de leerte del documento de KAS.
Ahí tienes la clave de que tantos hombres y mujeres de
35 a 45 años (no te digo nada de los que tienen más
de 45) sean incapaces de entender ni comprender ni saber cómo
tratar a las y los jóvenes vascos de hoy (a sus propios
hijos). Sencillamente porque las profundas transformaciones sociales
que la Gran Crisis del capitalismo mundial ha producido y está
produciendo en las condiciones de vida se hacen más agudas
y feroces en sus efectos sobre los jóvenes. Si a la vida
y a los problemas actuales de los jóvenes se acercan los
adultos (sus padres) mirándoles con las gafas distorsionadoras
de sus recuerdos y experiencias de cómo fueron y cómo
vivían cuando eran jóvenes, ni entienden nada, ni
comprenden nada ni saben qué decir y cómo hacer.
El documento de KAS es a la vez un cuchillo que rasga el velo
de la inservible memoria que los adultos tienen de su propia juventud
y un potente microscopio electrónico que escrudiña
la estructura interna de la situación actual de la juventud,
incomprensible para las miradas que sólo arañan
la aparente superficie.